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lunes, 26 de enero de 2009

Un cuento de Navidad (ahora que pasó)

Entré apresurado y con mucha hambre en el restaurante. Escogí una mesa lejos del movimiento, porque quería aprovechar los pocos minutos libres de que disponía aquel día, para comer y bajar el correo y contestar los emails atrasados. Pedí mi comida al camarero y abrí el portátil metiéndome de lleno en mis cosas.
Sólo dí un respingo cuando me asustó una voz bajita y suave detrás de mí:
- ¿Señor, tiene una monedita?
- No tengo, muchacho
- Sólo una monedita para comprar pan
- Está bien, yo te compro el pan y ya vale ¿de acuerdo?

Para variar, la bandeja de entrada estaba llena de e-mail, muchos de ellos inútiles enviados por los amigos a los que hacía años que no veía. Quedé distraído viendo poesías, presentaciones, y con suerte, riendo con chistes malos...
- Señor, pida mantequilla para ponerle al pan...
Percibí en esos momentos que el niño se había quedado allí.
-Ok. Te la pido, pero después me dejas trabajar, estoy muy ocupado. ¿Sí?

Llegó el almuerzo y con él mi malestar. El camarero le preguntó si quería que sacase de allí a aquel niño, pero algo en mi conciencia me impidió decir que sí. Así que le dije que no se preocupase, pedí primero el pan y después rectifiqué y pedí un almuerzo decente para aquel muchacho que se veía de veras hambriento.
El niño agradecido sonrió asombrado y con los ojos muy abiertos se sentó frente a mí. Inocente y confiado ante aquella generosidad preguntó:
- Señor, ¿que está haciendo?
- Leo mis e-mail.
- ¿Que son e-mail?
- Son mensajes electrónicos mandados por personas a través de Internet (imaginaba que no iba a entender nada)... Es como si fuera una carta, sólo que por Internet.
- Señor, ¿Usted tiene Internet?
- Tengo, sí, es esencial en el mundo de hoy.
- ¿Qué es Internet?
Un poco sorprendido y molesto por no poder librarme de sus preguntas respondí:
- Es un lugar en el ordenador, donde podemos ver y oír muchas cosas, noticias, música, conocer personas, leer, escribir, soñar, trabajar, aprender. Es como un mundo virtual.
- ¿Qué es virtual?

No había pensado en lo complicado que iba a ser responder a esa pregunta que debí haber imaginado antes de pronunciar la palabrita.
- El mundo virtual es un mundo distinto, que en realidad hemos creado nosotros, pero que no es real. Virtual es cuando tenemos algo que en realidad no podemos tocar, o ver en la realidad, porque está lejos, o no existe... entonces lo imaginamos... en el mundo virtual soñamos con un montón de cosas que nos gustaría hacer y las vemos y es como si lo hiciésemos. Creamos fantasías, transformamos el mundo en otro distinto, casi como quisiéramos que fuera realmente.
- ¡Que bueno eso!.. ¡Me gusta! Yo vivo en ese mundo virtual.
- ¿Tú tienes ordenador? – Exclamé sorprendido.
- No, pero mi mundo es virtual. Mi madre está todo el día afuera, llega muy tarde, trabaja todo el día y casi no la veo, pero imagino que me mira desde algún sitio mientras yo cuido a mi hermano pequeño que se pasa el día llorando, con hambre. Yo le doy agua caliente para que crea que es sopa. Mi hermana más grande sale todo el día también, dice que va a vender el cuerpo, pero no lo entiendo, yo creo que también ella lo imagina, porque vuelve siempre con el cuerpo. Mi padre está en la cárcel hace mucho, pero yo imagino que está de viaje, y que vuelve a casa cada noche sin avisar para sorprendernos. Imagino siempre a nuestra familia toda junta en casa, mucha comida, muchos juguetes en Navidad, y cuando no los tengo, juego con los viejos como si fuesen nuevos, los envuelvo y los vuelvo a abrir. Cuando mi hermano se duerme me pongo en una mesa y me imagino estudiando en la escuela para ser médico algún día. Eso es virtual ¿no señor?

Cerré mi PC... y me quedé mirándolo, sosteniendo un par de lágrimas. Esperé a que el niño terminase literalmente de "devorar" su plato, pagué, y le di la vuelta para él. Me lo agradeció todo con una de las más bellas y sinceras sonrisas que he visto en mi vida y con un: "Gracias señor, usted es muy simpático!".
Ahí... en ese instante, me pregunté quién vive realmente en un mundo virtual, a veces un insensato mundo virtual en el que nos encerramos y vivimos todos los días, mientras la realidad nos rodea de verdad y hacemos como si no la viésemos... o como si no pudiésemos transformarla.

26 cosas que me dicen:

Mundo Animal. dijo...

esta muy buena la historia, me gusto mucho leerla, te dejo un abraso y que tengas un buen dia saludos

P Vázquez "ORIENTADOR" dijo...

Muy bueno el cuento, seguro que hay muchas historias reales de ese tipo en el mundo real. Espero que algún día la iglesia virtual del Vaticano solucione el mundo real...de los pobres. (perdone mi osadía virtual, padre).

Gabriela clavo y canela dijo...

Qué sorpresa y qué linda casa.

Pasé, ví y leí.


Saludos cordiales.


Gabriela

Alexandro Magno dijo...

Esta historia la recibí por los reenvios. Tiene algo que me pone en guardia, que me ofende, y me molesta. Creo que es un intento, no muy bueno, de golpe bajo a la sensibilidad. Parece que su autor vive muy lejos del mundo real, e idealiza la inocencia del pobre. La pobreza con sus dos caras, impacta. De un lado el justo requerimiento de dignidad, respeto, y pedido de ayuda para satisfacer sus necesidades básicas. Por el otro lado, lo que genera: delincuencia, drogadicción, evasión, bestialismo, aberraciones. Que cuando uno no ha sido afectado, supone que es facilmente perdonable en pos del idealismo (cristianismo, o cual fuere). Pero cuando uno está imbuido, rodeado, y afectado, se transforma en una lucha de supervivencia. Sería bueno que quienes se sientan identificados con el señor del cuento, de vez en cuando cierren la notebook y se acerquen a las obras de caridad, conozcan a la gente necesitada y se comprometan en forma real. En vez, de esperar que el vaticano, caritas o los otros solucionen este tipo de problemas. Que ilógicos somos los cristianos, le pagamos impuesto al estado y le pedimos a la iglesia que atienda a los necesitados. Creo que uno deberia contribuir a la institucion que se dedique a resolver los problemas, y esperar de ellas la solución. Perdon si hiero sensibiliades, no es muy intencion.

Alexandro Magno dijo...

Esta historia la recibí por los reenvios. Tiene algo que me pone en guardia, que me ofende, y me molesta. Creo que es un intento, no muy bueno, de golpe bajo a la sensibilidad. Parece que su autor vive muy lejos del mundo real, e idealiza la inocencia del pobre. La pobreza con sus dos caras, impacta. De un lado el justo requerimiento de dignidad, respeto, y pedido de ayuda para satisfacer sus necesidades básicas. Por el otro lado, lo que genera: delincuencia, drogadicción, evasión, bestialismo, aberraciones. Que cuando uno no ha sido afectado, supone que es facilmente perdonable en pos del idealismo (cristianismo, o cual fuere). Pero cuando uno está imbuido, rodeado, y afectado, se transforma en una lucha de supervivencia. Sería bueno que quienes se sientan identificados con el señor del cuento, de vez en cuando cierren la notebook y se acerquen a las obras de caridad, conozcan a la gente necesitada y se comprometan en forma real. En vez, de esperar que el vaticano, caritas o los otros solucionen este tipo de problemas. Que ilógicos somos los cristianos, le pagamos impuesto al estado y le pedimos a la iglesia que atienda a los necesitados. Creo que uno deberia contribuir a la institucion que se dedique a resolver los problemas, y esperar de ellas la solución. Perdon si hiero sensibiliades, no es muy intencion.

maria jesus dijo...

La parte mala de internet es que nos hace vivir en un mundo falso, creado por nosotros, y olvidamos el real

Oscar Javier dijo...

Como cuesta ver, es increible como andamos ciegos a pesar de tener dos excelentes ojos, la globalización nos ha dado tanto que lo hemos perdido todo, es tanta la información que manejamos que es mucho más lo que olvidamos, Gracias padre por la reflexión.

MATANUSKA dijo...

hola es al primera vez que entro pero me ha encantado el blog.

muchos saludos

www.tribulacionesdeunamisma.com

KINY dijo...

Este tipo de diefrencias han sido más de un millón de veces utilizadas en literatura, cuentos, peliculas o novelas....unas veces más acertadas que otras.....

Creo que deberíamos hacer más todos (sin caer en el tópico) porque nuestro mundo de diefrencias se igualen un pelin más.! Siempre alucino leyendo cosas de este tipo!!

Un saludo amigo!

Mundo Animal. dijo...

HOLAAAAAAAAAAA COMO ESTAS? TIENES UN DIPLOMA DE AMISTAD EN MUNDO ANIMALLLL, ES PARA TIIIIIII, TE ESTA ESPERANDOOOOO
UN ABRAZO DE TU AMIGO CHRISSS

AtsuiAngel dijo...

Me gustó mucho esta historia, me da tristeza y pone a pensar mucho!

Carambas!

Un cura dijo...

Intento responderos a todos.

Mundo animal, muchas gracias. Me alegro de que te guste la historia y gracias por tu diploma. Un saludo, Chris.

"Orientador", Historias como éstas hay muchas. Te recuerdo que el Vaticano no es quien tiene que solucionar el mundo real, ni el de los pobres... eso es labor de todos nosotros, porque son nuestros hermanos. Hay veces que es más fácil exigir a otros lo que en definitiva es nuestra responsabilidad. Lo digo para que no tiremos balones fuera. Gracias por pasar por aquí y por tu comentario.

Gabriela calvo y canela, bienvenida. Gracias.

Alexandro Magno, la historia es sensiblona, y es virtual, obviamente. Sé que no se puede idealizar la pobreza, que a menudo apesta y tiene una gran parte de culpa de sí misma y de lucha con todo. No es fácil, no... pero el objetivo del blog es sensibilizarnos no de esa parte, sino de la nuestra... mirar no a los pobres, sino a nuestras realidades tapadas u ocultas. Gracias por tu comentario, me parece fabuloso que ofrezcas otro punto de vista.
Además me pareces que aciertas con una clave muy importante... es cierto, le pagamos al estado y le pedimos a la iglesia que atienda a los necesitados. ¡Qué real! En fin... entre todos podemos conseguirlo. Muchas gracias de veras.

María Jesús, internet puede encerrarnos en un mundo falso o abrirnos más a la realidad... aprovechémoslo. Gracias por pasara.

Oscar Javier, gracias a ti por pasar por aquí y comentar. Bienvenido por estos lares.

Bienvenida, Matanuska, me alegro de que te haya gustado el blog. Muchas gracias.

Kiny, es verdad que el cuento es un poco tópico, pero nos viene bien recordarlo, verdad. Un saludo para ti. Muchas gracias por pasar por mi blog y seguir comentando.
AtsuiAngel, que esa tristeza que sentimos nos mueva a mejorar el mundo. Gracias por pasar por aquí y por tu comentario. Un saludo.

calamanda dijo...

Estimado Lorenzo:

Muchísimas gracias, por las palabras que me has dedicado respecto a mi blog. Espero que te haya gustado; creo que está hecho de una manera sencilla para que pueda llegar a todo el mundo. Yo también he llegado a otro blog que me gusta mucho de manera casual, pero al ser tan nueva en esto me ha hecho mucha gracia que me hayas encontrado...no tengo ni ídea de cómo has dado conmigo... Ahora estoy escribiendo un poco deprisa y corriendo, pero esta noche leeré con atención todo lo que escribes, que por lo que he visto en los comentarios, muy por encima,
parece que está muy bien.
Una vez más, gracias por seguirme.

Un cordial saludo.

CALAMANDA

Matritensis dijo...

Comparto al 100% lo que dice Alexandro Magno, no se puede ni se debe idealizar la pobreza.
A mì personalmente estas historias me molestan, son como un regocijo de la limosna, la gente debe prosperar, con ayuda de los demás en caso de que no puedan claro, pero ese rollo limosna/pobre-bueno/sociedad-mala me produce el efecto contrario al que se supone que debe tener la moraleja de la historia.
Un abrazo ;)

princesa Tanizaki dijo...

Conocía la historia. Me llego en una presentación de powerpoint.

victoria luque dijo...

Pues menos mal que no es una historia real... porque el niño lo tenía, crudo, crudísimo... sí que es verdad que muchas veces vamos por la vida metidos en una burbuja, incapaces (yo la primera) de pararnos y pensar: ¿qué necesita esta persona de mí?
Muchas gracias por el post.

soy+pequeno dijo...

Me FLiPa La HiSToRiA q CaMBia RuMBo y DeSPieRTa PaRa PoNeRSe eN MarCHa :D

Ignacio García Fenoll dijo...

Me alegro de que te gustara la prosa poética. La leí en la boda de mi hermano el septiembre pasado.

Un saludo :D

Ignacio García Fenoll dijo...

Bueno, lo escribí yo, claro está, que con lo de "la leí en la boda de mi hermano" podría pensarse que leí lo primero que pillé por ahí :D

Otro saludo.

Alfonso Sandoval dijo...

Pues es una historia con mucho mensaje...... y sabemos que en todas partes del mundo existe la pobreza, la vida virtual, la inosencia de los niños......

A veces uno se detiene y piensa si es bueno dar dinero a esas personas.... Te preocupa la idea sobre si te mienten y utilizan ese dineropara otras cosas..... Nadie sabe....

Ahora pues esto me enzeña que es bueno regalar, noimporta si solo es una sonrisa, un peso, una pieza de pan, o una fruta...... La mejor recompenza es otra sonrisa....

Gracias por el cuento....

kar dijo...

aunke es cierto que el cuento podria ser un poco topico, es cierto que de vez en cuando tendriamos que parar de mirar nuestros e-mail,nuestras descargas de musica y mirar hacia al lado no solo para ver a personas pobres, sino para ver a personas y ayudar en la medida de lo posible, ya que no solo los pobres son los que necesitan ayuda.

Me encanto el cuento y tu blog.
Un beso

Un cura dijo...

Vaya, el post ha levantado opiniones distintas y las visiones más diferentes... me alegro mucho.

Muchas gracias a ti Calamanda. Me alegro de que te haya gustado el blog. Aquí nos tienes cada vez que quieras hacer una visita.

Matritensis, gracias por tu comentario. Cuando arreglé y colgué el texto no pretendía ofrecer una historia sobre la pobreza, sino sobre la realidad en la que vivimos y sobre cuántas veces nos encerramos en un mundo nuestro. De todos modos, la lectura que hacéis es también válida. Espero que no te haya causado efecto negativo... jejeje... Gracias por pasar y por tu comentario.

Princesa, es una historia que yo también recibí o encontré navegando. Yo simplemente la he retocado (lo señalo en las etiquetas cuando dice: esto va sobre "algo que encontré por ahí"). Gracias.

Victoria Luque, hay historias reales aún más crudas. Un saludo y gracias por tu comentario.

+Pequeño, me alegra que te guste la historia. Gracias.
Ignacio García Fenoll, siempre bienvenido... jejejeje, lo entendí desde el principio. Gracias por pasar.

Alfonso Sandoval, me alegra tu reflexión... se ve que cada uno nos centramos en un aspecto distinto. Es rico compartir. Muchas gracias por tu comentario.

Kar, también algunos tópicos nos enseñan cosas. Muchas gracias por tu visita. Me alegro de que te haya gustado el cuento y el blog. Nos leemos.

Gracias a todos. Siempre.

Ana Belio dijo...

La pobreza desde luego no es virtual, es real. Pero también es real ese niñito que veo en el metro dormido en los brazos de su madre cada mañana.
Ella nos habla en otro idioma, y me da verdadera pena ver a ese niño sucio y literalmente K.O.

Y así me quedé yo cuando un señor me dijo que hacia tiempo se sabía que el niño siempre dormía porque le daban algo para dormir.

Y para qué me pregunto, nadie le da nunca nada, yo misma me he preguntado si debería a modo de conciencia llamar a donde corresponde para alertar lo que le hacen a ese niño.

¿Pero servirá de algo?

princesa Tanizaki dijo...

Yo también quiero dejar aquí una historia para que alguién la encuentre navegando. Así que, si me permites,también esto va sobre "algo que encontré por ahí"). Gracias.

Una noche un hombre soñó que se encontraba caminando con Jesús por la playa. En el cielo aparecieron escenas de su vida.En casi todas las escenas él veía dos series de huellas en la arena; una de él y otra de Jesús. Cuando la última escena de su vida llegó, regresó nuevamente la mirada para ver las huellas sobre la arena, pero notó que muchas veces en el camino, sólo había un par de huellas. Esos momentos de marcha solitaria, correspondían a las horas de más tristeza y las más deprimentes de su vida. Intrigado interroga a Jesús. "Señor, me dijiste que una vez que decidiera seguirte, caminarías conmigo toda la distancia, pero veo que en losm omentos más difíciles de mi vida, no hay más que un sólo para de huellas. No comprendo por qué cuando más te necesitaba tú me dejabas solo". El señor le contestó: "Hijo mío, te amo y nunca te he abandonado. En tus momentos más difíciles de pruebas y sufrimientos, yo te llevaba en mis brazos".

FabuMona dijo...

Encontré un comentario tuyo en un blog amigo y al toque me transporté!
Eres el primer cura que encuentro en la blogósfera lo que me tiene entre intrigada y fascinada, te seguiré leyendo.
Saludos desde el agnosticismo y la flojera de una mente en búsqueda de algo mejor ... siempre!

Aspective dijo...

También es buena esta historia...