Subscribe:

Blogroll

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Para qué las prisas?

Me han nombrado capellán de un monasterio, reconozco que para mí es un regalo entre tanto barullo cotidiano en mi vida, poder descansar en la paz de esa comunidad cuando rezo y celebro la Eucaristía con las hermanas... y me encanta ver que cada cosa se disfruta, que cada momento se aprovecha, que no se pierde un minuto, pero no por la cantidad de cosas que se hacen, sino por la intensidad con que se hace cada cosa.

El otro día me explicaron algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes: se siembra la semilla, se abona, y se riega constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años. Un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas, la planta de bambú crece más de 30 metros
¿Tarda seis semanas en crecer? No. La verdad es que se toma siete años y seis semanas. Durante los primeros siete años de aparente inactividad, el bambú genera un complejo sistema de raíces que le permitirán sostener el crecimiento que tiene después de siete años.

Visto lo visto, y mirando a mis cosas ¿Para qué tantas prisas?

17 cosas que me dicen:

embrujo dijo...

ME HA ENCANTADO, LO DE LAS SEMILLAS DEL BAMBU, QUE CURIOSA QUE ES LA NATURALEZA VERDAD?
ADEMAS EL BAMBU ES UNA PLANTA QUE SEGUN LOS CHINOS TRAE BUENA SUERTE Y PROSPERIDAD. FORTALEZA.
MI ABUELA ME ENSEÑO LO DE LAS HABAS QUE EN AÑOS VISIESTOS CRECEN CON EL PEZONCITO AL REVES. UN ABRAZO Y MUCHAS GRACIAS POR PASASRSE POR MI BLOG.

Gabriela clavo y canela dijo...

Hola nuevamente:
Que sus raíces sean muy profundas, ya sea en emdio del barullo o en la calma del monasterio.

saludos cordiales.

g

X dijo...

Enhorabuena, padre. ;-)

¿Cómo funciona exactamente tu nombramiento? ¿Pasas a ser capellán de ese monasterio y abandonas tu vida en la ciudad? ¿Podrías haberte negado? Los entresijos de la Iglesia me son desconocidos. :-)

miguel dijo...

No, si muchas veces no son las prisas, es simplemente el ver algo que haga creer que de verdad la semilla está creciendo.
Me parece bueno el blog.
Ave y vale ggg

Shi dijo...

La paciencia es un don que debemos saber cultivar, debemos llegar a tener la paciencia de un sembrador de bambú (por cierto, buen ejemplo, nunca se me habría ocurrido)
Felicidades (supongo ^^u) por tu nombramiento y muchas gracias por pasarte por mi blog, agradezco tu comentario.

Un beso.

Toshiaki dijo...

Pues porque el ser humano es impaciente por naturaleza. Quiere las cosas ahora y YA!, así nos va... Yo tb quiero respirar paz.

Noelia dijo...

No sabes cuánto te agradezco el post de hoy. Sabe a Palabra de Dios.

Un fuerte abrazo en Cristo Jesús.

Noelia

Marcos V Mazzotti dijo...

Felicidades.Los monasterios son lo máximo, los claustros a mí siempre me han cautivado
¿ya vió El Gran Silencio?

le comparto mi opinión.

http://eltrekkielatinoamericano.blogspot.com/search/label/EL%20GRAN%20SILENCIO

E-migrad@ dijo...

Así que un monasterio , Cura?

Eso implica que dejás la parroquia donde estabas ó tenés tiempo para ambas cosas?

Perdón por la ignorancia pero vos sabés, estas cosas no son lo mío. Es una suerte de ascenso? Está bueno para tu carrera?

Me gustó el relato del Bambú, excelente elección de tema.


El lunes 12 publico las reglas para el Concurso de Regalos y Recuerdos de Buenos Aires '09, concurso que se definirá a mi vuelta de Argentina. La idea es acercarle algo de mi ciudad a la gente que visita el blog.

Te invito a que participes (así como puede hacerlo cualquiera que siga las reglas del concurso)... habrá diferentes premios, quien te dice, quizás te llevás algún recuerdo de Baires, no? :)

Por lo pronto te deseo buen finde, nos estamos leyendo

E-migrad@

P.D.: Nuevamente gracias por la oración para que me restablezca.

Susana dijo...

Claro que sí, la paciencia todo lo alcanza....y los japoneses son maestros en esto. Buena enseñanza la del bambú y buenos deseos de paz monástica, que tanta falta nos hacen a los "urbanitas" estresados. Un saludo

Yopopolin dijo...

un buen paralelismo el del bambu... no lo conocia...

un saludo!!

Música dijo...

la paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.

Prisa mata! jajaja, un saludo padre

Arganor dijo...

Las prisas nunca fueron buenas consejeras.
Y claro que matan, al igual que lo hace esa pastilla que destruye la vida una vez creada... todo porque vivimos con prisa, prisa ... nadie mira a nadie, ni escucha a nadie, el egoísmo llevado a su desesperación que nos vuelve inhumanos ante la compasión.
Triste que luego digamos que somos personas.

Un saludo y suerte en tu buenas andanzas. Cuidate mucho.

Yuria dijo...

Qué tal, padre Lorenzo". Capellán de un monasterio, madre mía. ¿Te adaptarás bien al cambio?

El relato que nos dejas lo conocía pero no lo recordaba y cuando lo leí la otra vez no me gustó tantísimo como ésta.
Tal vez un día también lo ponga en mi blog.

Que te vaya bien en tu nueva andadura.

Un cura dijo...

Os contento a todos, perdonad que no lo haya podido hacer antes. Antes de nada, explicaros que este nombramiento no implica que haya cambiado ningún otro. Quiero decir, que además de mi parroquia y de las cosas de las que ya me ocupaba, ahora soy capellán en ese monasterio, lo que ha sido un verdadero regalo.

Embrujo, gracias por tu visita y por el comentario. Un saludo.

Gabriela, gracias por el deseo. Es un gusto sumergirme en esa paz cada mañana, no lo puedo negar. En medio del barullo diario es un buen momento. Gracias.

X, lo de los entresijos de la Iglesia suelen ser muy desconocidos... con el nombramiento debo encargarme de la capellanía, pero como decía en este caso no abandono los demás servicios... el monasterio está a las afueras de la ciudad, a apenas 6 km. y voy y vengo cada mañana en un salto. Lo de negarme, hombre, te aseguro que no he tenido ni la tentación, porque es una alegría poder ser capellán allí... de todos modos, lo normal en un nombramiento es que el Obispo nos propone un destino o un encargo, en la Iglesia lo normal es que todo funcione desde el diálogo (aunque los sacerdotes tenemos promesa de obediencia). Si algo más te llama la atención o te intriga, pregunta... sin problemas.
Gracias por tu visita, tu comentario y tu interés. Un saludo.

Miguel, Ave, gracias por tu visita y por tu felicitación. Vale.

Shi, gracias por tu felicitación y por tu comentario.

Toshiaki, buscar la paz siempre es bueno y cada vez más imprescindible encontrar oasis donde a pesar de nuestras impaciencias, conseguir aprovechar al máximo cada segundo.

Noelia, gracias, no merezco tanto aprecio. Un saludo y un abrazo, gracias.

Marcos V Mazzotti, hace mucho que vi el Gran Silencio, es una película cautivadora, realmente. Gracias por tu visita y por tu comentario.

E-migrad@, como te decía... el tiempo da para muchas cosas (más de las que parece), así que me no cambio, sino que añado un servicio a mi ministerio. Ahora me pasaré por tu blog para ver si me gano un recuerdillo... Un saludo y gracias.

Susana, hay buenos maestros de paciencia y de serenidad, no sólo en Japón (donde no sé si todo es realmente calmado). Tenemos buenos ejemplos a nuestro alrededor, en cada monasterio, en cada monje y cada monja. Gracias.

Yopopolin, gracias por tu visita.
Música, buena expresión, seguro que algún día la usaré. Un saludo. Gracias.

Arganor, gracias por pasar de nuevo por aquí. Es una alegría encontrar tu comentario, y más cuando es tan acertado. Gracias de veras.

Yuria, contentísimo no con el cambio, pero sí con el encargo (como ya he explicado). Muchas gracias por todo.

clara dijo...

Pues lo mismo que le sucede al bambú sucede con las almas. Se siembra la semilla, se abona (la Palabra), se riega constantemente (la gracia). Durante los primeros meses no sucede nada apreciable por la persona, en realidad no pasa nada con la semilla durante los siete primeros años. Pasado éste tiempo,la semilla eclosiona; muere, y a partir de éste momento, empieza a crecer.

Me pregunto, ¿qué pasaría con la semilla si en los primeros años de vida cayeran sobre ella las primeras nieves?: la semilla sobreviviria. Aparentemente no pasa nada, pero solo aparentemente.
Saludos

Un cura dijo...

Buena comparación la tuya, Clara. Gracias por tu visita y por tu comentario.