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Blogroll

viernes, 29 de junio de 2012

Un poema extraño o lo que podemos disfrutar de lo diario


André Breton fue un escritor, y poeta francés, y está considerado como el fundador del movimiento surrealista.
Era médico y durante la primera guerra mundial tuvo que trabajar en hospitales psiquiátricos, donde estudió las obras de Freud y experimentó con la escritura automática (con ella pretendía que la persona, se liberase de la razón y de preocupaciones estéticas o morales), lo que influirá en su formulación de la teoría surrealista que él afirmaba, debía caminar junto a la revolución marxista.
Hoy traigo este poeta al blog, para recordar algo que siempre me ha impresionado, creo que llevaba razón en varias cosas. En 1966, poco antes de morir, le decía a su amigo Buñuel “Hoy nadie se escandaliza, la sociedad ha encontrado maneras de anular el potencial provocador de una obra de arte, adoptando ante ella una actitud de placer consumista”. Sin ánimo de escandalizar y sin querer a estas alturas una revolución marxista, sí creo que podríamos pensarnos bien si somos capaces de sorprendernos, de asombrarnos, de impresionarnos... de disfrutar el arte, y si nos dejamos evocar...
Y aún más, cuentan que André Breton, una vez arrancó de la guía de París la página de los Breton, donde estaban todos, abogados, fontaneros, dentintas, detectives, matarifes, esteticiens, todos menos él, que no tenía teléfono. Firmó la página y la publicó como un poema propio. Tal vez, habrá quien piense que es sólo una chorrada, una de esas ideas ridículas de nuestra cultura contemporánea... no voy a discutirlo, no soy quién para defender al surrealismo o al dadaísmo.
Pero sí creo que el poema en cuestión nos puede traer a la mente una buena reflexión y que simplemente me hace pensar que tal vez deberíamos plantearnos nuestra capacidad de encontrar arte en el mundo que nos rodea, en las cosas sencillas y en todo lo que está a nuestro alrededor, y que verdaderamente, más allá de nuestra diaria razón, y de nuestros modos de ver el mundo tan bien establecidos... podemos disfrutar de algo.