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sábado, 8 de junio de 2013

Sobre lo necesario

En los últimos días, esta historia, que no sé dónde escuché por vez primera me ha venido a la mente varias veces. Por eso he pensado que puede ser bueno compartir con todos esta pequeña reflexión sobre lo que es realmente necesario en nuestra vida.

Yo la sitúo en aquel muelle pesquero que de pequeño conocí y donde veía a los pescadores que llegaban de sus faenas en sus pequeñas barquillas (¡cuánto ha cambiado ese pequeño muelle!). Perdonadme que el post lo ilustre con una foto antigua de ese muelle. 

Allí imagino a un pescador tranquilamente recostado junto a su barca contemplando el mar y fumando apaciblemente (las imágenes tradicionales dirían una pipa, pero los pescadores que yo he conocido no fumaban en pipa, fumaban normalmente tabaco negro) después de haber vendido el pescado que había cogido aquel día. Al sol de mi Andalucía y al fresco del océano, se respira bien y se descansa a gusto. 
Cuentan que un hombre rico y poderoso paseaba por  aquel muelle y se sorprendió de ver tan relajado a aquel pescador, de manera que se acercó a él, convencido de poder darle un consejo útil.

- ¿Por qué no has salido a pescar? - preguntó el hombre, realmente intrigado.
- He salido y ya he pescado lo necesario para hoy -respondió el pescador, sin incorporarse más que lo justo.
- ¿Por qué no pescas más? - insistió el hombre.
- ¿Y qué iba a hacer con ello? - preguntó a su vez el pescador.
- Ganarías más dinero - fue la respuesta.
- ¿Y para qué quiero ganar más dinero?
- Porque si lo ganaras, podrías poner un motor nuevo y más potente a tu barca.
-¿Para qué?
- Para así poder ir a aguas más profundas y pescar más peces.
- ¿Aún más peces? No los necesito -insistía el buen pescador, que no comprendía lo que aquel hombre intentaba decirle.
- Ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nailon, con las que sacarías más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas... Y hasta una verdadera flota. Entonces serías rico y poderoso como yo -así intentaba convencerlo aquel hombre rico-
- ¿Y qué haría entonces? - preguntó de nuevo el buen hombre.
- Podrías sentarte y disfrutar de la vida - respondió el hombre emprendedor.
- ¿Y qué es lo que estoy haciendo en este preciso momento? - respondió sonriendo el pescador.

¡Cuántas veces nos olvidamos de que ya tenemos lo necesario!

1 cosas que me dicen:

Aurora Masero dijo...

Importante y bella reflexión. Si me lo permites, lo copio para compartirlo.